Limitantes en las Habilidades Blandas de los Cuidadores Formales e Informales en Chile

Limitantes en las Habilidades Blandas de los Cuidadores Formales e Informales en Chile

Camila Rivera.

El creciente desarrollo de la investigación y el conocimiento en las últimas décadas sobre la realidad e implicancias de las Demencias en el entorno socio-familiar y sanitario, ha permitido conocer con mayor profundidad la naturaleza multidimensional de los procesos que se desarrollan con esta enfermedad, y que afecta principalmente a las Personas Mayores y sus familias.

Esta compleja realidad ha generado amplio interés en el personal socio-sanitario y de las organizaciones a cargo de la salud pública a nivel global, por mejorar las condiciones y la calidad de vida de las Personas Mayores en situación de dependencia. Para ello se han abordado las dificultades del cuidado, como fundamentales para el análisis y desarrollo de estrategias que permitan mejorar de manera integral la evolución progresiva de la enfermedad (Soto, 2015).

Se han reconocido como parte de toda enfermedad que causa dependencia en la PM, la relación de proximidad que tiene con su cuidador, en quien resulta fundamental la adquisición de conocimientos técnicos y habilidades, que trasciendan lo formal y atencional en un sentido clásico, asociados al bienestar y a la promoción de las relaciones humanas. En el ámbito organizacional este conocimiento es abordado con el término  “Habilidades Blandas”, recobrado en el análisis de la Inteligencia Emocional  (Goleman, 1998) y popularizadas por el psicólogo y periodista estadounidense Daniel Goleman en la década de los 90, a través de diversas publicaciones relacionadas con esta inteligencia.

Existe una línea común para definir las características del cuidado formal e informal, una labor en cuyo desempeño se busca mejorar el estado general de la Persona Mayor dependiente, aunque dentro de cada contexto, dicha mejoría y las herramientas para hacerlo pueden variar considerablemente. Dependerá de los componentes socio-sanitarios al servicio de las PM dependientes y de sus familias, como la oferta de cuidadores formales, cuidadores Respiro, Intervenciones Multicomponentes, equipos de atención multidisciplinaria, capacitación e información para el adecuado manejo de la labor de cuidado (González, 2018).

Bajo este paradigma básico del cuidado universal ¿Qué tan distinta puede ser la experiencia generada en el proceso de los cuidados formal e informal,  desde el punto de vista de los afectos y la funcionalidad del cuidador? La carga biográfica y la trayectoria del cuidado parecen ser elementos distintivos de ambos tipos de cuidados, donde la afectividad se hereda en función de los mismos (Fernández, 2018). El significado que puede conferirle una hija al cuidado de su padre, será distinto en relación a las cualidades históricas de la relación, en cuyo desarrollo participan como componentes activos de adaptación y reconfiguración de los discursos y “formas de hacer”, las significaciones latentes de esa relación. Por otra parte, la experiencia del cuidador formal, como “familiar” cuidador o como cuidador formal en el sistema socio-sanitario, también son elementos históricos que influyen en el proceso adaptativo de un nuevo cuidado, y de su desarrollo en un proceso permanentemente reconfigurativo de las acciones y representaciones formativas.

Los afectos en este sentido, juegan un rol fundamental en este escenario de relaciones y purgaciones de valor y significado. Y en contraparte, como un medio de equilibrio, que neutraliza los afectos, encontramos el rol extraordinariamente positivo que produce el conocimiento en el proceso profesionalizante de la labor del cuidado.

El desarrollo de las habilidades blandas se encuentran precisamente en la frontera de ambos dominios, donde el aprendizaje de tales habilidades, puede producir una liberación de los afectos que se tornan confusos en el proceso de desarrollo de una Sobrecarga  (Fernández, 2018) en el cuidador, y que puede materializarse en el discurso optimista y resarcidor de las experiencias negativas y estresoras.

 ¿Puede un cuidador formal actuar bajo los criterios de un cuidado informal según las directrices asumidas por las directivas y principios que promueven algunos ELEAM?

Ciertamente, aquello dependerá de los lineamientos especificados por los equipos profesionales, directamente relacionados con la calidad de su conocimiento sobre las fortalezas de un buen cuidado y los propósitos dirigidos a cumplir con los modelos de atención de vanguardia, como el MACP.

Existe bajo la mirada paternalista de atención más clásica y que aún impera en Chile, la idea de que las Personas Mayores en condiciones de vulnerabilidad y dependencia, deben ser tratadas con un profundo sentido de afecto, que iguale o asemeje la de un pariente (que no está presente), llegando al extremo de infantilizar a la PM para reforzar el sentido de pertenencia desarrollado hacia el mismo (Bahamondes et al., 2018). Se desestima en esta línea la posibilidad de fomentar aquellos lazos rotos o inexistentes con los familiares o amistades de la PM, en situación de abandono relativo.  Si bien, detrás de tales procedimientos hay muy buenas intenciones de parte de un personal de salud con vocación de servicio, y generalmente muy dedicado a entregar una buena atención,  una labor conducida de tal manera puede resultar en lo opuesto a aquello que se busca conseguir, producto de la sobrecarga inducida por la transferencia de emociones intensas que fluctúan en la dinámica cuidador-paciente, a la vida personal del cuidador.

A raíz de dicha situación, se pueden generar conductas patológicas para ambas partes. El cuidador por ejemplo, puede desarrollar agresión hacia la persona enferma, síntomas de estrés, ansiedad, depresión, enfermedades digestivas entre otras, que repercutirán en su desempeño y por ende, de modo circular, como un modelo sistémico de feedbacks patológicos, afectará la calidad de vida y salud de la persona con Demencia, aumentando aún más el Síndrome de Sobrecarga del Cuidador (Fernández, 2018).

Si bien, en dicho caso podemos observar un grado importante de Rapport o empatía de parte del personal a cargo de la PM dependiente, el desarrollo de habilidades blandas en un proceso tan complejo como es el cuidado, requiere de una contextualización importante y adaptar dichas habilidades a un conocimiento profundo e igualmente complejo sobre la PM, en la escena jurídica de sus derechos y en el ejercicio permanente de su dignidad.

En el contexto sigiloso en el que transcurre la demencia y las enfermedades crónicas que producen dependencia en las Personas Mayores, se requiere de un importante seguimiento de las distintas realidades que se conforman en el habitus social de cada Región, dentro de las cuales impera una subcultura acoplada a los procesos unitarios que fomentan las políticas públicas a nivel nacional, pero además de una gran voluntad intersectorial para cubrir la inmensa mayoría silente que el Estado no es capaz de solventar.

En este sentido, el mejor fármaco que le podemos ofrecer a las Personas Mayores para enfrentar su condición de cronicidad y dependencia, es un ambiente propicio para el desarrollo positivo y feliz de su Trayectoria Vital, dentro de la cual el Cuidador juega un rol fundamental. Comprendiéndolo de este modo, ofertar intervenciones multicomponentes (por Ej. psicoeducativas o psicoterapéuticas, que han producido efectos positivos en cuidadores), para mejorar las habilidades blandas (Amador & Guerra, 2016) y conocimientos de los Cuidadores Formales e Informales, puede desagregar carga económica al sistema socio-sanitario, desde el punto de vista de las atenciones, intervenciones y polifarmacia, asociadas a la sobrecarga y el mal cuidado.

Las habilidades blandas, en tanto, deben ser desarrolladas, en una equilibrada alianza entre el conocimiento gerontológico avanzado de nuestros tiempos, pero en mucho desconocido, y en la conciencia de la necesidad de un sano afecto hacia nuestras PM, en la profesionalización familiar o formal, de la admirable labor del cuidado.

 

Referencias bibliográficas

Amador B., Guerra M. (2016). Eficacia de las intervenciones no farmacológicas en la calidad de vida de las personas cuidadoras de pacientes con enfermedad de Alzheimer. Universidad de Sevilla, España. (Ed.) Elsevier, España. (P.) 154-160. En Diplomado en Demencias con abordaje Gerontológico multidimensional. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile.

Cuéllar I., Sánchez M. (2012). Adaptación Psicológica en Personas Cuidadoras de Familiares Dependientes. Universidad Complutense de Madrid, España. (Ed.) Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid. (Rev.) Clínica y Salud. En Diplomado en Demencias con abordaje Gerontológico multidimensional. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile.

Fernández B. (2018). Técnicas para la promoción del bienestar y prevención de consecuencias negativas en el cuidador formal e informal. En Diplomado en Demencias con abordaje Gerontológico multidimensional. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile.

González S. (2018). Habilidades blandas del cuidador aplicadas a la atención de personas mayores con demencia. En Diplomado en Demencias con abordaje Gerontológico multidimensional. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile.

Soto, P. (2015) Los cuidados de las personas mayores con demencias desde la mirada grupal familiar. SENAMA (Ed.) La construcción social de las demencias en personas mayores de la Región Metropolitana, Chile. (1ª ed) Santiago, Chile.

Chile Cuida (2018). Recuperado de la página web: http://www.chilecuida.gob.cl/categoria/hablemos-de-cuidados/

Bahamondes, P., Curaqueo L., Curaqueo A. (2018) Relatos de vida en personas mayores de residencias de larga estadía: Educación durante el proceso adaptativo. En Congreso Iberoamericano Educación y Personas Mayores. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile.

Goleman, D. (1198). La Práctica de la Inteligencia Emocional. (Ed.)Kairos. Recuperado de la página web: https://books.google.cl/books?hl=es&lr=&id=z1vrV_OL06kC&oi=fnd&pg=PT4&dq=habilidades+blandas+e+inteligencia+emocional&ots=Th14OJWERx&sig=t6SedVPczJVQd0d5o6srzWgE8Nc#v=onepage&q=habilidades%20blandas%20e%20inteligencia%20emocional&f=false

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