Estudios y estadística

La población de adultos mayores en Chile ha crecido exponencialmente en la última década. Según la encuesta Casen realizada el año 2015, las personas mayores de 60 años alcanzan el 17,6% del total de la población chilena, en comparación a un 10,1% el año 1990.

¿Cómo podemos mejorar la calidad de vida y bienestar psicológico de nuestros Adultos Mayores?

Según el estudio “funcionamiento social en el adulto mayor” de la revista Ciencia y Enfermería de la Universidad de Concepción realizado el año 2006, el 49% de los adultos mayores no tiene alta autoestima. Para profundizar en este problema, es necesario abordar un concepto que nos permite comprender su funcionamiento.

La autoeficacia, según un estudio  de Juana Ortiz, Magíster en Enfermería de la Universidad de Concepción, se entiende como el conjunto de creencias en las propias capacidades para organizar y producir determinados logros o resultados.

La importancia de la autoeficacia, según la misma autora, radica en que hace referencia a la persona en sus capacidades para alcanzar los resultados deseados y determinaría la cantidad de esfuerzo para realizar una conducta y cómo las personas recuperarán su estabilidad en la vida frente a situaciones difíciles.

Para fortalecer la autoeficacia en los adultos mayores, en el libro de Teresa Martínez Rodríguez, Estimulación Cognitiva, leemos la importancia de las terapias blandas de tipo cognitivas para desarrollar motivación, mejora psicoafectiva y restaurar la dignidad y autoestima.

Los objetivos principales de estas terapias o actividades de desarrollo cognitivo, según la misma autora son:

-Fomento de la autonomía personal.

-Potenciación de las capacidades y habilidades cognitivas, funcionales y sociales preservadas.

-Ralentización del proceso de deterioro cognitivo.

-Fortalecimiento de la autoestima.

-Mejora del estado psicoafectivo.

Archivaldo Donoso, destacado neurólogo del Hospital Clínico de la U. de Chile, señaló en su artículo Deterioro Cognitivo Leve (DCL) que algunos investigadores estiman que el DCL se presenta en casi la mitad de los adultos mayores.

Por otra parte, un estudio de la Revista Habanera de Ciencias Médicas, dirigido por el Dr. Julio Armas Castro, señala que el riesgo anual de progresión de los pacientes con Deterioro Cognitivo Leve es mayor que el de la población general: 10-12% frente a un 1-2%, respectivamente.

Agregémosle a esto último que estudios realizados el 2003 – según describe una investigación de estimulación psicocognoscitiva de los anales del Sistema Sanitario de Navarra-, demuestran cómo la participación frecuente en actividades que estimulan la cognición puede disminuir el riesgo de Alzheimer y de demencias en personas mayores.