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La musicoterapia en adultos mayores con demencias: una revisión del estado del arte en investigación internacional

Camila Rivera.

Numerosos artículos y revisiones científicas de calidad (en términos de su descriptivo rigor procedimental, consideración de variables y colección de data), se han dedicado al análisis y descripción de los efectos de la musicoterapia en adultos mayores con demencia, cuya planificación y aplicabilidad se ha designado a musicoterapeutas profesionales, sujetos a estándares similares en relación a los contextos de evaluación y atención de los participantes.

La musicoterapia ha demostrado ser un potente medio para inhibir algunos de los síntomas psicológicos y conductuales presentes, generalmente, en etapas más avanzadas de la demencia (González, 2018), en especial aquellas conductas disruptivas que afectan gravemente la sobrecarga y la calidad de vida del enfermo y su entorno socio-familiar. La agresión y la agitación son conductas que han tenido especial atención en estos estudios, originadas en buena medida por estímulos gatillantes, resultado de las interacciones con miembro del personal de las residencias, familiares y el ambiente (Olazarán et al.). El efecto apaciguador de la música alineado con la actividad terapéutica, ha permitido disminuir el uso de medicamentos neurolépticos y benzodiacepinas, capaces de producir mayor deterioro de la condición cognitiva y metabólica del paciente (González, 2018), en conjunción con el objetivo inmediato de frenar estas conductas.

Muchas de estas investigaciones han requerido formular grupos de control aleatorizados, para categorizar y medir el “tamaño del efecto” o size effect de la muestra intervenida, por comprobación de la hipótesis nula a través del valor de probabilidad P, considerando una descripción cuantitativa de los resultados capaz de validar la factibilidad de estas terapias.

Las investigaciones miden variables de comportamiento y desempeño cognitivo, definidas a través de herramientas de evaluación neuropsicológicas y psiquiátricas, ajustadas a la realidad particular del total de casos: MMSE, Barthel, HADS, NPI, CMAI, ADRQL entre otros. Se requirió el apoyo del personal a cargo de las residencias y centros comunitarios, para realizar evaluaciones y obtener una descripción adecuada de la evolución de la enfermedad durante el proceso, a través del análisis comparativo del avance en los resultados del tratamiento.

Los tres estudios consideraron que el tamaño de la muestra es insuficiente para establecer parámetros decisivos, que permitan validar la musicoterapia como tratamiento no farmacológico efectivo. Además, se considera la dificultad de llevar a cabo los análisis ciegos del estudio, teniendo en cuenta la calidad personal de la interacción con el paciente y sus cuidadores, aumentando la probabilidad de desarrollar un sesgo tanto en la aplicabilidad de la terapia como a nivel del estudio, colección y descripción de data.

El artículo sobre musicoterapia individual (Mette H. et al., 2013), es un estudio aplicado a 42 pacientes con demencia, de entre 66 y 96 años, provenientes de 14 residencias de Dinamarca y Noruega. El estudio fue realizado a través de grupos de control y experimental combinado con muestras aleatorizadas, en la que ambos grupos fueron sometidos a terapia musical. ya sea en una primera fase o en una segunda, considerando 14 semanas para el total de grupos. Las evaluaciones se realizaron por medio del test CMAI de agitación y ADRQL de calidad de vida. El objetivo de este estudio, fue identificar la efectividad de la musicoterapia en la reducción de síntomas de agitación y en la medicación de pacientes con demencia. El resultado fue positivo para el grupo experimental, no así para el de control, cuyos valores en la medición de conductas de agitación fueron mayores,  aumentando la medicación psicotrópica (17% de los participantes) durante el cuidado estándar. En el grupo experimental no hubo aumento de esta prescripción durante el ejercicio, sino una disminución en el 5% de los participantes y en uno, con medicación anticolinesterásica. De estos últimos medicamentos en el caso del grupo de control, 2 pacientes aumentaron su uso durante el tratamiento.

El artículo sobre terapia musical en tareas duales (Chen Y. & Pei Y., 2018), Musical dual-task training (MDTT), fue realizado a un grupo de 27 pacientes de la unidad de demencia de un hospital de Taiwán, de edades entre 55 y más años, cuyo grupo de intervención con MDTT (n=15) fue realizada por musicoterapeutas que estimulaban al paciente a través de la aplicación de dos tareas simultáneas.  Las tareas consistieron en cantar o tocar un instrumento y al mismo tiempo caminar hacia adelante y atrás, o de lado a lado, actividad compleja debido a la dificultad motil de los pacientes. Al grupo de control, se le designaron tareas simultáneas de dual-task  reemplazando la música con estimulación cognitiva.

El objetivo de este estudio fue determinar si a través de esta terapia dual-task con música, se lograba mejorar la marcha de los pacientes, evitar caídas y mejorar la atención, con mayor efectividad que otra terapia dual-task sin música. Se pudo constatar que la MDTT permite desarrollar un mayor control de la atención en contraste al grupo de control, y aunque no disminuye el miedo a las caídas, en el grupo de control este temor aumentó tras la evaluación FES-I. El balance al caminar mejora según el Test Borg Balance Scale, no así con TUG, que no revela cambios tras la MDTT. La evaluación en la velocidad del paso, dio un menor valor del esperado debido según el análisis, por la alta demanda en la atención que requiere desarrollar una tarea de tipo dual. La atención fue medida a través del Trail Making Test (TMT) solo parte A, por su menor complejidad adaptada en 600 segundos de tiempo máximo. Se pudo identificar una menor demora en la realización del TMT con MDTT, que en el grupo de control. Por medio de la evaluación CMAI, se pudo identificar menor frecuencia de agitación en grupo con MDTT, que en el de control.

En el artículo musicoterapia y enfermedad de Alzheimer (Gómez M. & Gómez J., 2017), hallamos resultados igualmente promisorios para la mejora de la agitación como en los anteriores estudios, y también en áreas cognitivas como la atención, la memoria y la orientación. El objetivo del estudio, fue determinar si la musicoterapia mejora la condición clínica de los pacientes con demencia y si dicha mejora, depende del grado de demencia que padece. El estudio se llevó a cabo con 42 residentes de edad media 77.5 años, pertenecientes a 2 centros geriátricos de la provincia de Murcia, España, evaluados a través de un cuestionario de preferencias musicales, MMSE, NPI, HADS e Índice de Barthel. Las intervenciones fueron realizadas por 2 musicoterapeutas de manera grupal y solo se analizaron grupos experimentales divididos en demencia leve (CDR1) y moderada (CDR2).

El resultado arrojó una disminución del valor total de casi todos los síntomas neuropsiquiátricos de los pacientes sometidos a la terapia (especialmente los pacientes de CDR2) y un aumento de los resultados de MMSE especialmente en el área de memoria, orientación y lenguaje. Los pacientes con demencia moderada mejoraron notablemente el lenguaje. En ninguno de los casos mejora el Índice de Barthel y depresión evaluada con NPI. Por otra parte, los síntomas de ansiedad disminuyen aunque más significativamente en los grupos de demencia leve, resultados obtenidos por medio de HADS. La desinhibición también mejoró en los grupos de demencia leve y moderada.  Este estudio además contempla en sus resultados, una mejora progresiva de las funciones cognitivas a través de la terapia, lo cual se contrapone con las hipótesis de transitoriedad de los efectos de la misma.

Aunque los estudios analizados concluyen aspectos de gran valor para considerar eficaz la musicoterapia para tratar los síntomas conductuales, psicológicos y cognitivos de la demencia, se hace difícil tener en cuenta una definición perentoria de sus resultados, debido a las numerosas limitantes que se generan en la practicabilidad de los análisis, evaluaciones y terapias.

He complementado mi experiencia en relación a la psicoestimulación pedagógica, con actividades musicales que me han permitido estimular el buen ánimo y predisposición del alumno con demencia, en la realización de tareas en la que desestima su capacidad, como talleres manuales y tareas que potencian su creatividad, puesto que las emociones que activa la música, la fomentan. Me resultó difícil hallar estudios de TNF con las especificaciones requeridas, sin embargo, la musicoterapia presenta una relevante cantidad de investigación actualizada, y que posiblemente lidera el espectro de las investigaciones en esta línea no farmacológica.

La U. de Chile es la única casa de estudios en nuestro país que ofrece un programa de postítulo de arteterapia con mención en musicoterapia (U. de Chile, 2018) y la carrera de pregrado en musicoterapia no se imparte, ya sea en centros e institutos técnicos y universidades. Pensando en los objetivos multidisciplinares del Plan Nacional de demencias y las organizaciones privadas y gubernamentales que trabajan actualmente por mejorar las condiciones de las personas que padecen esta enfermedad, se podría incentivar la creación de disciplinas relacionadas con TNF efectivas, a través de alianzas estratégicas con entidades educativas. Para ello es importante que todas las actividades, proyectos y planes en torno a la demencia se generen en redes, puesto que los esfuerzos deben ser múltiples y coordinados para un reconocimiento permanente y dinámico de las necesidades que surgen a diario, en la vida personal y familiar del adulto mayor con demencia.

Bibliografía

Mette H., Ridder O. Stige B., Gunnhild L. & Gold C. (2013). Individual music therapy for agitation in dementia: an exploratory randomized controlled trial. Aging and Mental Health. Taylor and Francis Group (Ed.) Vol. 17 Nº6, 667-678. ISSN:1360-7863

Chen Y., Pei Y. (2018). Musical dual-task training in patiaents with mild-to moderate dementia: a randomized controlled trial. Neuropsychiatric Desease and Treatment. V. 14 P 1381-1393

Gómez M., Gómez J. (2017). Music therapy and Alzheimer`s disease: cognitive, psychological, and behavioural effects. Sociedad Española de Neurología. Elsevier España (Ed.) V. 32 P. 300-308

González, D. (2018). Diagnóstico y evolución de las demencias en la persona mayor. En Diplomado Personas mayores y demencias: abordaje gerontológico. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile.

Olazarán, J., Aguera, L., Muñiz, R.  (2018). Síntomas psicológicos y conductuales de la demencia: prevención, diagnóstico y tratamiento. Revista de Neurología 2012. 55 (10): 598-608.

U. de Chile (2018). Curso de Especialización de Postítulo en Terapias de arte, mención Musicoterapia. Recuperado de http://www.uchile.cl/postgrados/6743/terapias-de-arte-mencion-musicoterapia

 

 

 

 

 

 

 

El rol de las funciones cognitivas en las demencias

Camila Rivera.

La principal característica de las demencias, es el deterioro acentuado y progresivo de las funciones cognitivas debido al daño estructural y funcional del cerebro (Palacios, 2018), en el que se depositan (si bien no en todas las demencias), intra y extracelularmente proteínas anómalas, y a reducir, como sucede en la enfermedad de Alzheimer, el tamaño del cerebro (Acarín & Malagelada, 2017). Afecciones de otro tipo en relación a la demencia son la atrofia del hipocampo (zona del cerebro fundamental para los procesos del aprendizaje y memoria), se reduce la neuroplasticidad, se produce neuroinflamación (por ejemplo en las células gliales que actúan en los mecanismos de la sinapsis), o se infartan zonas del cerebro como es el caso de las demencias vasculares, entre otras anomalías. Este daño de la capacidad cognitiva va afectando al enfermo de diversas formas, altera su pensamiento, su capacidad de razonar, de expresarse (afasia), leer o comprender lo que lee, su capacidad de distinguir los objetos, signos o símbolos (agnosia), sus habilidades visoespaciales, visoconstructivas y visoperceptivas, ejecutivas y lógico-matemáticas. También presentarán problemas para coordinar los movimientos en torno a un objetivo (apraxia), alteraciones conductuales, neuromusculares y trastornos del ánimo debido al mismo efecto del deterioro cognitivo-neurológico.

Actualmente no existe cura para la demencia, sin embargo para enfrentar este deterioro de las funciones cognitivas, se plantean terapias farmacológicas para controlar la producción de las proteínas anómalas. También se recetan antipsicóticos para evitar crisis y alucinaciones y vitaminas como la D y la B12, que en caso de ser deficientes en el afectado, profundizan el deterioro. Por otra parte, encontramos las terapias no farmacológicas que permiten estimular las funciones cognitivas (Martínez, 2002) a modo de potenciar las reservas cognitivas, preservar habilidades y desarrollar nuevas sinapsis o aprendizajes para compensar las funciones deterioradas (Cabras, 2012).

Según mi experiencia realizando terapias no farmacológicas en adultos mayores con demencia, es posible generar retraso en los deterioros, principalmente gracias a un estimulación variada y constante con materiales vistosos y que estimulen las emociones. Es muy importante estimular lo psicoafectivo en estos procesos, puesto que la vida emocional en estos adultos mayores es muy rica y se mantiene viva durante la enfermedad (Guzmán-Vélez, 2014).

Referencias bibliográficas:

Acarín, N. & Malagelada, A. (2017) Alzheimer, envejecimiento y demencia. RBA Libros (1ª ed.) España.

Martínez, T. (2002) Estimulación cognitiva: guía y material para la intervención. Consejería de Asuntos Sociales (Ed.). Principado de Asturias, España.

Guzmán-Vélez, E. (2014). Feelings Without Memory in Alzheimer Disease. Cognitive and behavioral Neurology. 27(3) 117–129. doi: 10.1097/WNN.0000000000000020.

Cabras, E. (2012), Plasticidad cognitiva y deterioro cognitivo, Tesis doctoral no publicada, Universidad Autónoma de Madrid, España.

Palacios, J. (2018) Panorama mundial, epidemiología y nuevas tendencias para el abordaje de las demencias. En Diplomado Personas mayores y demencias: abordaje gerontológico. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile.

Las fortalezas, debilidades y desafíos de los servicios sociosanitarios en Chile en torno a la demencia

Camila Rivera.

En consonancia con la realidad de los países más desarrollados, Chile hace más de una década ha impulsado (Abusleme, 2018), medidas y acciones que permitan mejorar la calidad de vida de aquellos que padecen demencias y de sus familias, estas últimas gravemente afectadas por la sobrecarga que implica la labor de cuidado (Correa, 2015). El panorama, aunque complejo desde su abordaje técnico y social, ha incentivado numerosas iniciativas de calidad para manejar el escenario actual y el que proyectan los análisis internacionales que se suman a la discusión de las políticas públicas a nivel global (Palacios, 2018).

Cabe señalar que la manera en que se han dispuesto los programas desde lo público y privado en Chile, se manifiestan fenómenos distintos según el tipo de representación y valorización que hacen las entidades desde lo profundo de su ideación y estructura (Araya, 2002). Por ejemplo, la red de salud pública, tiene como deber contextualizar las realidades que aquejan a la comunidad y tratarlas, sometiendo al sujeto afectado por la enfermedad, al rigor de los esquemas que se han establecido para categorizar y facilitar la atención de parte de los especialistas y personal a cargo. Este reduccionismo es necesario para darle funcionalidad al sistema y hacerlo viable en su complejidad. Por otra parte, se encuentran las iniciativas privadas, como COPRAD o la Corporación Alzheimer Chile (SENAMA. 2017), que debido a la posibilidad de configurarse desde la plenitud de un concepto que evalúa objetivos de abordaje específico, y que no conforma un sistema  complejo sino la ideación particular de un grupo de personas, se genera un escenario más flexible, con la posibilidad de actuar con mayor focalidad.

Es muy importante considerar estas representaciones a la hora de analizar lo que se pretende conseguir en la comunidad con lo que propone el Plan Nacional de Demencias, puesto que uno y otro sistema (privado y público) tiene sus restricciones y sus ventajas a la hora de desarrollar sus programas. Sin duda la planificación de un abastecimiento masivo de herramientas que permitan resolver problemáticas de inmediatez que produce la enfermedad, debe ser abordado por el sistema público, que es lo que estandarizadamente ha estado realizando a través de los programas preventivos en atención primaria con el EMPAM y EFAM (SENAMA, 2017), a la vez que la canalización de los resultados hacia correctas derivaciones de especialidad. También se suman en este sentido, medidas en la atención secundaria como el Programa para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias del Ministerio de Salud, que se enfoca a la problemática de modo más profundo, pero aún considerando los contextos que le permiten dar funcionalidad y practicabilidad a una realidad tan compleja y multidisciplinaria como es la demencia (Palacios, 2018).

De esta última mirada, viene su “complementariedad”, ofrecida por la variedad de aspectos particulares escaneados por aquellos que trabajan de una forma más libre y personalizada, empresas u organizaciones, con la realidad que han acusado y que los unió en la conformación de una entidad resolutiva, cuyo fin es actuar en torno a esa específica necesidad. Por lo tanto, su radio de acción es mayor y dispone de más tiempo para observar, evaluar y tratar el problema, que en el fondo es “su problema”, “su razón de existir y elaborar un servicio”.

Es en este sentido, que la debilidad de un sistema (público), es la fortaleza del otro (privado) y viceversa. Por lo mismo, un Plan Nacional de Demencias, tendría que considerar aquellos aspectos que no están al alcance desarrollar desde el sistema que la ampara, esencialmente público, que son las organizaciones desde lo civil. A pesar de que el Plan lo contempla dentro de las Acciones de su Objetivo número 8 (SENAMA, 2017), lo concibe apenas como un “apéndice que es necesario no olvidar”, cuando en realidad debiera considerarse como parte de las Acciones de todos sus Objetivos, partiendo de la base que es la misma sociedad civil la que comprende mejor esta realidad, según es ella quien la vive, reporta y mayormente resuelve en lo cotidiano.

Lo paradójico, es que es un plan de demencias, que fue movilizado e incentivado por organizaciones de la sociedad civil e internacional, cuya recolección de firmas para llevar a cabo su realización fue conseguida por COPRAD, personalidades de la cultura, empresarios, entre otros (COPRAD, 2018). Desde este punto de vista, ¿Cómo entendemos que el mismo plan, reclamado por dichas entidades, no las considera con el protagonismo y capacidad que han demostrado tener en este escenario para concretar tan ambiciosa edificación?

El Estado, en este sentido, tiende a concebirse como un entidad que intenta cubrir ampliamente nuestras necesidades (MINSAL, 2018), con el objeto de reducir costos al usuario, cuando su institucionalidad no le permite permear hacia las diversas y complejas micro-realidades de las que está conformado nuestro país. Sus desafíos son muchos en este sentido e inabordables, por lo que la palabra multidimensional a la que se hace tanto referencia en estas temáticas, debiera consistir en concebirse y autodefinirse como unidimensional (a pesar de su multidisciplinariedad), para recurrir a los apoyos que lógicamente exige un servicio de tal magnitud. Aunque claramente, para considerar a los actores privados de nuestra sociedad dedicados al abordaje de la demencia, el Estado tendría que destinar una cantidad importante de recursos para subsidiar las distintas propuestas, que podrían mejorar considerablemente la calidad de vida de cada adulto mayor en esta condición y su familia. Para ello no solo se requiere entender esta realidad, sino también de una importante voluntad política (AgeWatch, 2018).

Dicha reflexión la realizo como resultado de mi trabajo diario en torno a los adultos mayores, la experiencia observada a través de ellos, entre referencias bibliográficas y audiovisuales que aportan a desarrollar las concepciones que se tienen de una realidad tan cruda como es la demencia en nuestro país. Es muy difícil que una política pública aborde al 90% de las personas con demencia que no son diagnosticadas en países como el nuestro (Abusleme, 2018), en vías de desarrollo, y que por no ser diagnosticadas, no reciben la ayuda necesaria para tratar su condición. Sería de gran ayuda que la planificación de los distintas ofertas de educación en torno a la temática de la vejez y la demencia, puedan organizarse con el apoyo de organizaciones, departamentos municipales y públicos para fomentar prácticas, investigación, emprendimiento, propuestas y análisis de situaciones actuales y reales, para acudir de manera más efectiva a la inmediatez con se requiere actuar y resolver una de las problemáticas socio-sanitarias más complejas que ha tenido que enfrentar nuestro país (FLACSO, 2015).

Una sociedad ideal en esta materia, sería por ejemplo, una en la cual todos conociéramos lo que significa la vejez, sufrir una demencia y qué necesidades tienen aquellos que los cuidan, de manera que un joven que sale de su escuela y ve que un familiar, un vecino o un conocido cuidador, debe hacer un trámite, o salir a comprar, el joven se ofrezca a cuidar al enfermo (considerando que el enfermo aún puede realizar sus ABVD), o puedan sentirse llamados a colaborar con organizaciones, crear actividades cognitivas interesantes y entretenidas para estimularlos, entre otra infinidad de actividades que solo puede ofrecer una sociedad concientizada, educada y comprometida con la vulnerabilidad de nuestros adultos mayores.

BIBLIOGRAFÍA

Palacios, J. (2018) Panorama mundial, epidemiología y nuevas tendencias para el abordaje de las demencias. En Diplomado Personas mayores y demencias: abordaje gerontológico. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile.

Abusleme, M. (2018) Servicios Sociales disponibles en Chile para la atención de personas con demencia. En Diplomado Personas mayores y demencias: abordaje gerontológico. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile.

AgeWatch (2015). Índice Global de Envejecimiento, AgeWatch 2015. En Diplomado Personas mayores y demencias: abordaje gerontológico. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile.

MINSAL (2017) Plan Nacional de Demencias. (1ª ed.) Santiago, Chile. En Diplomado Personas mayores y demencias: abordaje gerontológico. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile.

SENAMA, 2015 (Ed.) La construcción social de las demencias en personas mayores de la Región Metropolitana, Chile. (1ª ed.) Santiago, Chile.

Correa, J. (2015) El cuidado para los responsables principales de las personas mayores con demencia. SENAMA (Ed.) La construcción social de las demencias en personas mayores de la Región Metropolitana, Chile. (1ª ed., pp. 139-187) Santiago, Chile.

Araya, S. (2002). Las Representaciones Sociales: Ejes teóricos para su Discusión. Cuaderno de Ciencias Sociales 127. FLACSO. Recuperado de http://www.flacso.or.cr/index.php/component/flippingbook/book/16?page=5&Itemid=589

COPRAD (2018). Campaña No Te Olvido. Recuperado de http://www.coprad.cl/nuestro-trabajo/campana-no-te-olvido/

Galería de ejercicios y manualidades

Elena es una de nuestras alumnas con Alzheimer en etapa avanzada grado 2, le gusta pintar y tiene gran habilidad con sus manos. Cuando ve la flor que ha terminado se siente contenta, posiblemente colgará esta y las que siga haciendo en una parte de su casa. Este tipo de trabajos refuerzan sus emociones positivas, habilidades cognitivas y mejoran su autoestima, lo que permite ralentizar el proceso degenerativo de su enfermedad y aumentar su esperanza de vida.

¿Qué es un taller educativo? ¿Cómo es uno de nuestros talleres?

Un taller educativo, es una modalidad de enseñanza metodológica que implica el desarrollo de un conocimiento teórico a práctico. El objetivo de este es llevar lo aprendido a través de una clase o lectura, a una actividad práctica en la cual se aprenda alguna técnica o habilidad específica.

En nuestro caso, la práctica es una constante basada en una exhaustiva recopilación y análisis de estudios de investigación cognitiva, demencia y deterioro cognitivo en adultos mayores y estudios de la teoría de la cognición y la psicología, contando además con la preparación de profesionales a cargo de la estructura de los talleres y dinámicas. Los alumnos están en permanente actividad, desarrollando nuevas habilidades que desafían su autoconocimiento y proyección personal en el ambiente familiar y social.

De modo específico, Didacttia ofrece talleres educativos de tipo cognitivo, para el desarrollo mental y psicoafectivo del adulto mayor. Para más información leer página interna “Áreas de Entrenamiento”.